
La serie de bombas sumergibles Pedrollo VXC, agrupa electrobombas sumergibles para aguas residuales y fecales equipadas con impulsor tipo vortex, capaz de dejar pasar sólidos en suspensión de hasta 65 mm de diámetro. Con caudales de hasta 1.250 l/min y alturas de hasta 20 m, está fabricada íntegramente en hierro fundido con tratamiento de cataforesis y es apta tanto para instalación permanente como para emergencias en alcantarillas, aparcamientos subterráneos y obras de excavación.
El drenaje de aguas residuales presenta una exigencia técnica que las bombas de agua limpia no pueden resolver: la presencia de sólidos, fibras y lodos que obstruirían un impulsor cerrado. Para ese escenario, la tecnología vortex propone una solución distinta: en lugar de que el líquido atraviese directamente el impulsor, este genera un torbellino hidráulico que arrastra el fluido y los sólidos sin contacto directo entre ambos.
La serie VXC de Pedrollo aplica ese principio en una construcción de hierro fundido reforzado con doble sello mecánico y protección IP X8, lo que la convierte en una herramienta apta tanto para instalaciones permanentes en plantas de tratamiento y alcantarillados como para intervenciones de emergencia en sótanos inundados o excavaciones.
Por qué el impulsor vortex marca la diferencia
En una bomba centrífuga estándar, el líquido entra al ojo del impulsor y es acelerado radialmente hacia la voluta. Ese recorrido funciona bien con agua limpia, pero se vuelve problemático cuando el fluido contiene sólidos, trapos, arenas gruesas o materia orgánica, ya que estos pueden quedar atrapados entre los álabes y bloquear el equipo.
El impulsor vortex, en cambio, está ubicado en una cámara recesada respecto al canal de paso del fluido. Al girar, genera un campo de velocidades que arrastra el contenido del pozo hacia la descarga sin que los sólidos necesiten pasar por el interior del rodete.
Gracias a esa geometría, la VXC puede manejar sólidos de hasta 50 mm de diámetro en la versión /50 y de hasta 65 mm en la versión /65, lo que cubre la mayor parte de los residuos sólidos presentes en redes de alcantarillado doméstico e industrial.
La contrapartida de ese diseño es una eficiencia hidráulica menor que la de los impulsores cerrados, lo que implica que para un mismo caudal y altura manométrica se requiere algo más de potencia. Sin embargo, esa pérdida de eficiencia se justifica plenamente en aplicaciones de aguas residuales, donde la confiabilidad operacional supera en importancia al consumo energético.
Prestaciones técnicas de la serie VXC
La serie se organiza en dos familias según el diámetro de paso de sólidos, cada una con cuatro niveles de potencia:
- VXC /50 (paso í˜ 50 mm, boca DN 2½»): potencias de 1,1 a 3 kW (1,5 a 4 HP). Caudal máximo de 1.050 l/min y altura máxima de 20 m (modelo VXC 40/50).
- VXC /65 (paso í˜ 65 mm, boca DN 3″): potencias de 1,1 a 3 kW (1,5 a 4 HP). Caudal máximo de 1.250 l/min y altura máxima de 15,5 m (modelo VXC 40/65).
Dentro de cada familia, los modelos 15, 20, 30 y 40 están disponibles en versión monofásica (VXCm, 230 V – 50 Hz) y trifásica (VXC, 400 V – 50 Hz), con la excepción del modelo de 4 HP, que solo existe en versión trifásica.
Los límites de utilización son comunes a toda la serie: temperatura del líquido de hasta +40 °C, profundidad de inmersión de hasta 10 m bajo el nivel del agua y funcionamiento continuo admitido incluso cuando la bomba queda completamente al descubierto.
Construcción: materiales y protección
El cuerpo de la bomba, el rodete, el soporte del motor y el soporte inferior están fabricados en hierro fundido con tratamiento de cataforesis, un proceso de recubrimiento electroquímico que forma una capa uniforme y adherente sobre toda la superficie ””incluso en zonas de difícil acceso”” y que otorga una resistencia a la corrosión superior a la de las pinturas convencionales. Ese tratamiento es especialmente relevante en aplicaciones de aguas fecales y lodos, donde la agresividad química del medio es elevada.
El eje motor es de acero inoxidable AISI 431, mientras que el sistema de sellado consiste en un doble sello mecánico con cámara de aceite interpuesta entre ambos sellos. El sello del lado motor (STA-22, í˜ 22 mm) está compuesto por cerámica, grafito y NBR, en tanto que el del lado bomba (STA-20, í˜ 20 mm) utiliza carburo de silicio en ambas caras de fricción, lo que lo hace más resistente a la abrasión provocada por las partículas en suspensión.
La cámara de aceite actúa como barrera adicional: en caso de que el sello del lado bomba falle, el aceite retarda la entrada de líquido al motor, permitiendo detectar la anomalía antes de que se produzca un daño irreversible.
La protección del motor es IP X8, lo que significa que la bomba está certificada para inmersión continua a profundidades superiores a 1 m. El aislamiento del bobinado es de clase F (hasta 155 °C) y el cable de alimentación incluido es de 10 metros, tipo H07 RN-F, apto para entornos húmedos y de uso exterior.

Aplicaciones y entornos de instalación
La VXC está diseñada específicamente para el drenaje de aguas residuales, fecales, aguas con lodo y lodos revueltos o pútridos, por lo que no es apta para agua limpia ni para líquidos con sólidos abrasivos de alta concentración. Dentro de ese campo, sus instalaciones más frecuentes son:
- Cámaras de bombeo y fosos de retención en edificios residenciales, comerciales e industriales, donde las aguas negras o grises deben ser elevadas hacia la red de alcantarillado.
- Aparcamientos subterráneos y sótanos, tanto en operación normal como en situaciones de emergencia por inundación.
- Alcantarillas, canales y redes de saneamiento municipales, donde el caudal y el contenido de sólidos son variables e impredecibles.
- Obras de excavación y túneles, dado que la bomba puede operar en seco intermitentemente sin riesgo de daño al motor.
Criterios de selección y accesorios
La elección entre la versión /50 y /65 depende del tamaño máximo de los sólidos que se espera encontrar en el pozo de bombeo. Si la instalación corresponde a una red de aguas residuales domésticas o civiles convencionales, la versión /50 es generalmente suficiente; en cambio, si el caudal puede contener residuos industriales o materia orgánica de mayor volumen, conviene optar por la versión /65.
Respecto a la potencia, la selección debe hacerse a partir del punto de operación de la instalación (caudal Q y altura manométrica H), ubicándolo dentro de la curva H-Q del modelo elegido. Dado que las bombas vortex tienen curvas más planas que las centrífugas estándar, es importante verificar el comportamiento en todo el rango de caudal probable, no solo en el punto de diseño.
Las versiones monofásicas incluyen de serie el cuadro eléctrico con condensador e interruptor de protección de rearme manual, así como el interruptor con flotador para arranque y parada automática según el nivel del pozo.
Las versiones trifásicas, por su parte, requieren conexión del térmico incorporado al cuadro eléctrico ””disponible a pedido como cuadro QES”” para que la garantía sea válida. Como accesorio opcional se dispone de una base de apoyo (código ASSBAVM) que estabiliza la bomba en instalaciones fijas sobre el fondo del pozo.
La VXC de Pedrollo representa una solución robusta para el drenaje en instalaciones donde los sólidos y la agresividad del medio descartan el uso de bombas estándar. Su construcción en hierro fundido con cataforesis, el doble sello con cámara de aceite y la certificación IP X8 la posicionan como un equipo pensado para operar en condiciones adversas de forma continua y con requerimientos de mantención reducidos, siempre que se respeten los límites de temperatura y profundidad especificados por el fabricante.
